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Rodrigo Navarrete Sánchez (In Memoriam)

Vestígios - Revista Latino-Americana de Arqueologia Histórica, vol. 19, pp. 327–330

Abstract

Al pensar en cómo podría describir a Rodrigo en pocas palabras, la primera palabra que me vino a la mente fue inspirador.Rodrigo inspiró a todos a su alrededor, a querer ser mejores, más críticos, a mirar más profundo, y a no conformarse con las narrativas oficiales.Rodrigo trabajó con una ética impecable, nunca lo observé maltratar o denigrar a estudiantes o colegas, y siempre mantuvo un trato horizontal con todos a su alrededor.Además, era encantador.Fue el tipo de persona con la que todos querían estar, extrovertido y con buen sentido del humor, enamoraba a quien lo conocía.Era una mezcla curiosa entre los intelectuales tradicionales, con un conocimiento bibliotecario sobre una gama gigante de temas y, al mismo tiempo, era un ser transmoderno, reaccionario, diverso e inclusivo.Rodrigo fue un académico extraordinario, tenía una mente brillante y una manera de analizar información envidiable.Como arqueólogo exploró todos los rincones del pasado y presente venezolano, desde la arqueología de los grupos indígenas prehispánicos hasta las representaciones religiosas y simbólicas de la Venezuela actual.En términos materiales, trabajó con cerámica prehispánica, lítica y concha, y también con figuras de santerías y grafitis.Hizo trabajos de campo en toda Venezuela dejando su legado en textos arqueológicos de varias regiones del país.Fue pionero en los estudios de género y movimientos de inclusión y diversidad en la Universidad Central de Venezuela y el país.Afortunadamente, la obra de Rodrigo ha sido compilada recientemente por Amaiz (2022-2023), y un grupo de sus estudiantes creó una página de Academia.educon una gran cantidad de sus publicaciones 1 .En términos personales, conocí a Rodrigo en el año 2001, cuando regresando de hacer sus estudios doctorales en la Universidad de Binghamton fue asignado como mi asesor de tesis de pregrado.Durante mis últimos dos años de carrera, además de mantener reuniones regulares con él sobre mi tesis, tuve la oportunidad de asistir a sus clases y seminarios.Rodrigo trajo en esa época una mirada fresca e innovadora a la educación arqueológica de la Escuela de Antropología de la Universidad Central de Venezuela.Combinaba de manera inspiradora sus raíces marxistas con los nuevos postulados postprocesuales en la arqueología.Sus clases fueron más allá de hablar de arqueología, nos hablaba de política, sociología y filosofía.Hablaba de los usos políticos del pasado, del rol del arqueólogo como creador y destructor de conocimiento.Nos hablaba de Habermas, Althusser, Deleuze y Adorno, pero también de Derrida, Foucault y Lyotard.Nos insistía sobre leer y pensar en teoría, pero también en la importancia de los trabajos de campo y sus metodologías.Con Rodrigo asistí a mi primera Reunión de Teoría Arqueológica en América del Sur (TAAS) realizada en Catamarca en 2007.En ese momento, estaba realizando estudios de maestría, y tener la oportunidad de viajar con mi ídolo de la arqueología fue increíble.

Authors 1

  1. Leiden University

    Affiliation as printed

    Universidad de Leiden

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References 0